UNAS BUENAS DEFENSAS, EL MEJOR ATAQUE

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Como todos los años, el otoño se muestra perezoso a la hora de quitarse las bermudas hasta el punto que de un día para otro no le queda más remedio que cambiarlas por una buena bufanda. Nada que objetarle, salvo que con este cambio a muchos de nosotros nos trae bastantes días de cama forzosa con sus temblores, sudores y fiebre incluidos.

Y es que, como todos los años, los virus de la gripe y el catarro llegan a nosotros sin avisar, siendo bastante complicado superar estos meses y los invernales sin padecerlos.

Realmente esta fuerza con la que nos atacan ambos virus es producto de un círculo vicioso en el cual nuestro sistema inmunológico es atacado en momentos de debilidad, cuando se encuentra desprotegido permitiendo así la entrada de la infección, que en cada ataque deja más debilitado nuestro sistema de defensa, facilitando la entrada a más virus infecciosos que volverán a actuar sobre nuestras lineas defensivas...

La estimulación y protección del sistema inmunitario es la mejor táctica para conseguir romper este círculo vicioso consiguiendo una mayor resistencia a la enfermedad y haciéndonos menos susceptibles a recibir la visita de los poco deseados gripe y catarro.

Pero de eso os hablaré luego porque antes creo que es mejor que conozcamos,aunque sea de forma escueta, a nuestros temibles enemigos:

. GRIPE: La gripe afecta anualmente a cerca de tres millones de españoles siendo el principal motivo de baja laboral en nuestro pais (saludos a los montones de empresarios que acabais de girar la cabeza para leerme con atención...) y que se inicia de modo brusco con fiebres altas de más de 38ºC, escalofrios, dolor de cabeza, dolores musculares y articulares, lagrimeo...todos síntomas generales que permanecen en periodos de cinco a ocho días para dar paso a síntomas más concretos con el sistema respiratorio como la secreción y congestión nasal, tos o dolores de garganta.

Esta evolución a síntomas respiratorios es debido a que el desarrollo del virus de la gripe, conocido como Influenza se produce principalmente en los pulmones.

La gran capacidad de expansión de este virus (entre octubre y enero siempre existen altas posibilidades de pandemia) se debe a que su contagio se produce por vía aerea mediante las gotas de saliva que las personas portadoras expulsan al hablar, estornudar o toser. Siendo muy raro contagiarse por el contacto físico con una persona enferma de gripe.¡Pobrecitos! ¡Bastante tienen con el mal cuerpo para que además los estigmaticemos!

. CATARRO: También llamado resfriado o enfriamiento, es una infección viral leve del sistema respiratorio superior de la nariz, garganta, laringe, y a veces, de la traquea y los bronquios que las personas padecemos de media entre dos y cinco veces al año, teniendo sus picos máximos en otoño, durante el invierno y en primavera.

La infección del resfriado y sus síntomas son causados por más de doscientos virus diferentes, siendo las más frecuentes las variedades de rinovirus y coronavirus. Al existir muchos subtipos de cada una de estas variedades, son muy frecuentes las recaidas puesto que nuestro sistema inmunitario recibe ataques de virus diferentes para los que aún no ha creado respuestas especificas.

Entre sus síntomas podemos encontrar molestias nasales con estornudos, exceso de mucosidad con las consiguientes secreciones y congestiones nasales, dolor de cabeza y garganta, tos y malestar general.

Normalmente el resfriado común no presenta mayores complicaciones, aunque es recomendable aumentar el cuidado en mujeres embarazadas y personas debilitadas.

Para poder diferenciar entre gripe y catarro podemos basarnos en varios indicios:

- Mientras la gripe hace su aparición de forma brusca, la aparición del catarro es bastante más paulatina.

- La incubación de la gripe es de 18 a 36 horas mientras que la del catarro se sitúa entre 2 y 3 días.

- La tos producida por la gripe suele ser frecuente y seca mientras que la del resfriado es menos frecuente pero más productiva, con mucosidad.

- El virus del catarro no tiene por qué provocar fiebre mientras que con la gripe se suelen pasar procesos febriles de entre 38ºC a 41ºC.

En cualquiera de los casos, el sufrir una de estas infecciones suele acarrear con nuestros huesos a buen recaudo por unos días, que si bien se suelen superar sin ningún tipo de secuela, no es plato de buen gusto para nadie.

Por ello, vamos a ver como podemos intentar esquivarlos y así mantenernos felices a nosotros mismo y a los jefes. (los autónomos, cuando pagamos la mensualidad cada mes, recibimos una vacuna imaginaria que impide, a parte de poder darnos cualquier lujo, contagiarnos con cualquier sustancia que nos impida seguir sobreviviendo).

Un factor determinante para mantener nuestro sistema inmunológico sano y así protegernos de padecer gripe o demasiados resfriados es la nutrición.

En los periodos de mayor riesgo debemos preparar a nuestro organismo para la batalla y mediante una buena dieta le aportamos los nutrientes necesarios para poder ganarla.

Son de gran ayuda los alimentos ricos en vitamina C ya que ésta es un nutriente antioxidante que refuerza el organismo de forma natural y ayuda a la eliminación de toxinas que el cuerpo va acumulando y no necesita.

También son importantes aquellos alimentos ricos en vitamina A puesto que ésta ayuda a recubrir el revestimiento de garganta y pulmones, protegiéndolos de posibles infecciones. La vitamina B también ayuda a reforzar el sistema inmune.

Comer huevos, hortalizas o verduras ayuda gracias a su contenido en zinc, a reducir el periodo que dura la infección, por lo que cobran también una gran importancia.

Conocido es que tomar líquidos como agua y zumos naturales es bastante beneficioso, tanto por el aporte de nutrientes que puedan llevar, como por su ayuda para evitar la deshidratación y para ayudar al organismo a eliminar el virus.

Otro factor que provoca esa disminución en la eficacia del sistema inmunológico es el estrés, tanto físico como emocional ya que las glándulas suprarenales del cuerpo liberan compuestos que provocan que el timo (glándula que cumple una función primordial en el sistema inmunitario) se contraiga y disminuya su actividad. Por tanto la toma de nutrientes como las vitaminas antes mencionadas y el zinc, además del magnesio, ayudan por su capacidad antioxidantes evitando que los radicales libres provoquen estrés y deterioro.

Otros factores que intervienen en este ataque a nuestro sistema inmune son el consumo de alcohol y tabaco, los niveles elevados de azucar en sangre, las alergias...

Para terminar y como no solo de buenos consejos vivimos en farmaciactual.com, os hablo con brevedad de una serie de suplementos dietéticos para conseguir protegernos de estos bichos impertinentes durante todo el año en general, y en esta época en concreto.

La base de cualquier tipo de suplementación dietética debe ser un suplemento multivitamínico mineral que contenga betacaroteno (contiene vitamina A), vitaminas del grupo B, vitamina E, zinc (el sistema inmunológico no funciona apropiadamente si no hay zinc, y éste es normalmente deficiente en la alimentación, sobre todo de las personas mayores), manganeso, cobre, bioflavonoides y selenio, que actuarán en sinergia (está comprobado que estos nutrientes trabajan mejor juntos), incluso en pequeñas cantidades cubriendo las posibles carencias leves.

La vitamina C desempeña un papel esencial en la estimulación natural del sistema inmunológico. Está demostrado que esta vitamina es antivírica y antibacteriana y que tiene efectos inmunoestimuladores como el aumento de la función leucocitaria (función de respuesta inmunitaria de nuestro organismo) además de mejorar la integridad de la superficie de las membranas mucosas.

Existen diversas formas de presentación de la vitamina C aunque la más recomendada es en la forma Ester-C dado que su paso a la sangre se hace de una forma mucho más rápida y su permanencia en el organismo es mucho más larga, estando el doble de tiempo que, por ejemplo, bajo la forma de ácido ascórbico.

Por último hablaros del propóleo o própolis que es un producto que las abejas elaboran con las resinas y exudaciones de las yemas de álamo, abedul, roble, castaños...transportándolas al interior de la colmena y modificándolas posteriormente con sus propias secreciones.

El própolis es una fuente concentrada de flavonoides (pigmentos hidrosolubles de plantas que aumentanla biodisponibilidad de la vitamina C) teniendo hasta 500 veces más que la naranja con capacidad antibacteriana, propiedades antinflamatorias, estimulan la formación de colágeno y protegen las células.

Su importancia como complemento de la alimentación se fundamenta en sus propiedades inmunoestimulantes y en su actividad antimicrobiana, siendo una de sus aplicaciones más habituales la prevención y la disminución en la duración del catarro común.

El própolis también posee efectos inhibidores frente a los virus de la gripe, siendo útil para prevenirla.

Pues eso es todo, espero no haberme enrollado más de la cuenta y haberos dado alguna noción para poder afrontar estas épocas de frío con más armas para combatir la gripe y el catarro. Y si aún así lo pillais, pues siempre quedan la mantita, el vaso calentito de leche y por supuesto, muchos mimos...

Hasta pronto.

Irela.

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