DEFENDIENDO AL HUEVO

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En este post voy a defender al huevo y devolverle la buena fama que se merece.
Yo no sé vuestras madres y abuelas , pero las mías incluían bastante el huevo en nuestra alimentación casi diaria. En las cenas, era raro el día que no hubiera huevo para cenar en cualquiera de sus variedades, dependiendo del gusto del comensal. Recuerdo una época en que empezó a hablarse mal del huevo, decían que tenía mucha grasa y que subía el colesterol, y el huevo dejó de estar tan presente en nuestros platos; y cómo era mi madre la que lo decía y ella era la que sabía , pués no había nada que objetar.
Después fuí yo la que empecé a estudiar y a investigar sobre todas esas cosas y ya en mi casa el huevo es "bienvenido". Hay que tener siempre dos precauciones básicas a la hora de alimentarnos: máxima calidad y consumo moderado.
Empecemos la defensa del huevo:
El huevo es una excelente fuente de proteínas, y esas proteínas son de alta calidad, es la más completa que existe ya que nuestro cuerpo las aprovecha al máximo. Existe un índice llamado UNP (Utilización Neta de la Proteína) que mide precisamente eso; el UNP del huevo es 93, el de la carne 73, el del pescado 76 y el de las legumbres 71. 
Las proteínas del huevo se encuentran tanto en la clara (lo sabemos de sobra porque eso es un alimento base para determinados deportistas) como en la yema. En la clara están las albúminas y en la yema están las fosfoproteínas y las lipoproteínas.
Debido a la calidad y cantidad de proteínas es un alimento que favorece el crecimiento, por lo que es ideal para los niños.
Su contenido en grasas es sólo del 10% y es muy rico en vitaminas A, E, D (es la fuente más importante de vitamina D después del hígado de pescado), y todas las del grupo B (incluída la vitamina B12 que es deficiente en las personas que no comen ni carne ni pescado, así que comiendo huevo podían suplir esa deficiencia).
La fama de que aumenta el colesterol es injustificada. Con un consumo moderado (3-4 vesces por semana) no aumentan los niveles de colesterol en sangre, hay alimentos que lo aumentan más (mantequillas, margarinas, harinas refinadas.....). Si nos comemos por ejemplo un dulce para merendar y luego para cenar no tomamos huevo porque tiene mucha grasa y sube el colesterol estaremos cometiendo un gran error.
Se digiere muy bien, pero siempre es mejor evitar hacerlo frito y optar por cocinarlos pasados por agua o escalfados. Y si podemos consumir huevos ecológicos o caseros mejor que mejor.
Hasta aquí mi defensa del huevo.
¿Os ha gustado? Gracias por pasar.
IRELA.

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